jueves, 29 de septiembre de 2011

La losa de la recesión hunde a los prefabricados


Sin comentarios, porque hay muchos más, no por menos conocidos menos cruel la situación de PRECAMP, de SOLPREIN, de CIBO, de ESCALANTE, de BORONDO, y alguno que me dejo seguro. Game over.
La crisis económica y en especial, la del sector de la construcción, se ha cebado en los últimos meses con el sector de la producción de prefabricados de hormigón. El recorte de la obra pública, el descenso de la edificación residencial y las dificultades para obtener crédito han hecho mella en algunos de los principales fabricantes del sector. El último de ellos ha sido el grupo Vanguard, cuyas filiales han suspendido pagos. Su cabecera Vanguard Hormigón Moldeado fue declarada en concurso voluntario el pasado 16 de abril, mientras sus filiales Vanguard Vibrorvan, Vanguard Sevilla, Vanguard Castilla y Vanguard Iberia entraron en fallido unos días antes. En los últimos años, el grupo había visto caer drásticamente su cartera de pedidos, lo que había provocado la disminución de su actividad productiva y con ella, sus ingresos, que en 2010 bajaron un 40%, hasta los 12 M€.
Hasta la fecha la cabecera Vanguard Hormigón Moldeado explotaba una planta de 150.000 m2 en Socuéllamos (Ciudad Real), donde ha tenido que hacer frente a las protestas de sus empleados por el impago de sus nóminas. Por su parte, Vanguard Vibrorvan contaba con instalaciones de 90.000 m2 en Ocaña (Toledo), mientras Vanguard Castilla y Vanguard Sevilla, operaban sendas factorías de 12.000 m2 y 40.000 m2 en Medina del Campo (Valladolid) y Alcalá del Río (Sevilla). Igualmente el proyecto estrella del grupo, la nueva fábrica que inauguró en Villatobas (Toledo) a principios de 2009 también ha dado al traste con las esperanzas del grupo. La planta, que cuenta con 21.620 m2 cubiertos sobre terrenos de 220.000 m2, no ha llegado siquiera a tener pedidos y ha llevado al fallido a la filial Vanguard Iberia. A este fracaso, hay que sumar también el de su productora de hormigón Horpreyma, que el pasado mes de marzo comenzó el proceso de liquidación. Horpreyma disponía de plantas en Villarrobledo (Albacete), Tomelloso y La Solana (Ciudad Real), Socuéllamos, San Clemente (Cuenca) y Corral de Almaguer (Toledo), con una superficie total de 103.000 m2.
Por su parte, la cabecera del grupo Mondragón para prefabricados Compañía Tecnológica de Corella Construcción, más conocida como CTC Selfhor, ha decidido tirar la toalla, incapaz de superar la situación concursal en la que se encuentra desde febrero. Asfixiada por el descenso de sus pedidos, que habían caído cerca de un 60% en los últimos ejercicios, la fabricante había llevado a cabo dos regulaciones de empleo que habían paralizado prácticamente su actividad. Mientras, intentaba ganar tiempo para refinanciar una deuda cercana a los 19 M€, objetivo que, pese a sus esfuerzos, no ha podido alcanzar finalmente ante la negativa de sus entidades de crédito, entre las que se encontraban Caja Navarra, Caja Laboral y Banesto. En estas circunstancias, el grupo Mondragón ha optado por concluir su aventura en el sector de prefabricados y clausurar las puertas de CTC Selfhor durante este mismo mes de mayo. Hasta la fecha, la compañía explotaba instalaciones productivas de 9.000 m2 cubiertos en su sede de Corella (Navarra), sobre terrenos de 80.000 m2 y delegaciones en Pamplona y Madrid. La fabricante cerró el pasado ejercicio 2010 con una facturación de 6 M, frente a los 8,71 M que ingresó en 2009 y muy lejos de los 20,71 M que registró en 2008.
Vanguard y CTC Selfhor siguen así la triste estela del grupo Castelo, que entró en suspensión de pagos a finales de año. Castelo, hasta ahora el cuarto productor de prefabricados del mercado español, fue declarado en fallido en enero, tras no lograr el crédito sindicado de 64 M€ que requería para refinanciar su pasivo. En los últimos años, el grupo había realizado un notable esfuerzo inversor, dedicado principalmente a mejoras en su producción. De hecho, había presupuestado una inversión de 4 M€ hasta 2011 para la incorporación del sistema de eficiencia energética ‘Termodeck’ a sus losas alveolares, mientras en 2009 había finalizado la renovación de las seis fábricas que explota en España, lo que le supuso un desembolso de 4,52 M. Además, en 2008, el grupo destinó otros 18 M a la puesta en marcha de su factoría de Andorra (Teruel). No obstante, el descenso de sus pedidos hizo que el grupo se replantease su estrategia, lo que le llevó a simplificar su estructura societaria y a plantear un plan de viabilidad, que pasaba por clausurar sus plantas menos rentables, entre las que se encontraban la mencionada de Andorra. En estas circunstancias y ante el eventual cierre de las instalaciones del grupo, que podría no superar el concurso, los trabajadores han decidido tomar las riendas y constituir una sociedad anónima laboral (SAL) que asuma el negocio e intentar salvar sus puestos de trabajo.

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